Triduo a la Virgen de Lourdes
Por
la señal de la Santa Cruz...
Oh
María concebida sin pecado ruega por nosotros que recurrimos a Ti
Bajo
tu amparo nos acogemos, Santa Madre de Dios; no deseches las súplicas que te
dirigimos en nuestras necesidades; antes bien, líbranos de todo mal ¡Oh Virgen
Gloriosa y Bendita!
Oh
María concebida sin pecado ruega por nosotros que recurrimos a Ti
Ante
ti, Virgen de Lourdes, ante tu corazón inmaculado, queremos unirnos hoy de
nuevo a nuestro Redentor que se ha ofrecido por los hombres, a fin de
regenerarlos con el perdón y alimentarlos con su vida. Tú, que te has unido, más
que nadie a su ofrenda por la salvación del mundo. Y Tú , mediante la voz de
Bernardita, nos suplicas que acojamos la invitación a la penitencia, a la
conversión, a la plegaria. No permitas jamás que en nuestro camino olvidemos
tu llamada. Madre de los hombre s y de los pueblos, Tú que conoces sus
sufrimientos y sus esperanzas, Tú que percibes de una manera maternal sus
luchas entre el bien y el mal, entre la luz y la tiniebla, escucha nuestra oración,
en en ayuda de tus hijos durante la prueba. Confiamos especialmente a tu amor
maternal los hijos de este pueblo. Ellos no han dejado de honrarte con sus
tradiciones, peregrinaciones, y con la piedad popular, seguros de estar cerca de
Cristo, al contemplarte a Ti, al escucharte y al rezarte.
Tu
misma has hecho que Bernardita Soubirous tuviera la experiencia de tu dulce
presencia, encomendándole un mensaje que es eco de la Palabra de Dios confiada
a la Iglesia. La ofrenda que nosotros mismos hacemos ante Ti, como Madre de
Lourdes, debe ser la obra personal de cada uno, de cada familia, de cada
parroquia, y es bueno que la renueve cada generación expresándote su plena
confianza en Ti.
Te
suplicamos, Señora de Massabielle, que nuestra fe cristiana triunfe sobre todas
las acechanzas, para que sea fielmente transmitida y las generaciones jóvenes
la acojan de verdad. Te suplicamos que todos seamos asiduos en la oración. Te
invocamos para que siempre surjan cristianos convencidos, santos, que arrastren
a sus hermanos a una vida desbordante de amor a Dios y al prójimo y de celo por
la nueva evangelización. Te pedimos que la caridad y la unidad, la alegría y
la esperanza habiten en toda la Iglesia.
¡Oh
María, Madre nuestra de Lourdes! Obtén para todos nosotros los dones del Espíritu
Santo, a fin de renovarnos en la fe, en la esperanza y en el amor. Te
encomendamos a los que Tu más quieres, a los enfermos, a los pobres, a los que
sufren, a todos los desvalidos. Confiamos ea tu corazón inmaculado y a tu amor
maternal de nuestras vidas: AMÉN.
ACTO DE CONSAGRACIÓN A NUESTRA SEÑORA DE LOURDES
Santa María, Madre de Dios, Virgen Inmaculada, que te apareciste 18 veces a Bernardette en la Gruta de Lourdes para recordar a los cristianos las maravillas y las exigencias del Evangelio, invitándoles a la oración, a la penitencia, a la Eucaristía y a la vida dentro de la Iglesia.
Para
poder responder mejor a tu llamada me consagro a tu Hijo Jesús por intermedio
de Tus manos.
Hazme
docil a su Espíritu; y por el fervor de mi fe, por la transparencia de toda mi
vida por mi dedicación al servicio de los enfermos, haz que yo trabaje par Ti
ayudando a los más necesitados para la reconciliación de los hombres, para la
unidad de la Iglesia y para la paz del mundo.
Con
el corazón abierto, Madre mía, te dirijo esta oración rogandote que la
recibas y le des tu aprobación.
Bendita
sea la Santa e Inmaculada Concepción de la Bienaventurada Virgen María, Madre
de Dios.
Oh
María concebida sin pecado ruega por nosotros que recurrimos a Ti
Salve
Nuestra
Señora de Lourdes: Ruega por nosotros
Santa
Bernardita: Ruega por nosotros